Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas con la etiqueta afirmaciones

RECLAMO MI HERENCIA DIVINA MEDIANTE AFIRMACIONES PODEROSAS

Reclamo mi bien sabiendo que ya es mío. Myrtle Fillmore declaró: “Soy una hija de Dios y por lo tanto no heredo enfermedad”. Ella reclamó su salud a pesar del diagnóstico de tuberculosis. Gracias a la oración diaria, Myrtle mantuvo su atención centrada ­—afirmando palabras de alabanza y ánimo a su cuerpo. Ella declaró que la salud era la verdad de su ser, hasta que su cuerpo respondió, y el bien que ella deseaba se manifestó. Reclamo mi bien al proclamar la verdad de mi herencia divina: Soy amoroso y amado. Las ideas divinas me prosperan. Soy sano y pleno. Siento el poder de mis afirmaciones. Sin importar las apariencias, invoco mi bien por medio del poder de mis palabras. Oren para que lo proclame sin ningún temor, que es como debo hacerlo.—Efesios 6:20 ..."Reclamo mi bien al proclamar la verdad de mi herencia divina: Soy amoroso y amado. Las ideas divinas me prosperan. Soy sano y pleno." ¡Gracias! Amén. Fuente: Unity

COMENZANDO EL DÍA CON UNA ORACIÓN Y UNA AFIRMACIÓN

Desde hace 8 años me gusta comenzar mi día con una oración de agradecimiento y un decreto metafísico o afirmación. Aunque todo empezó con una sugerencia de una persona muy estimada, me sentía tan mal, que probé a hacerlo gastando quizás el penúltimo de mis esfuerzos para contrarrestar tantos sentimientos negativos que se aglutinaban en mi corazón, haciendo sentir siempre mi pecho presionado por una gran losa de concreto. Así, aunque a veces ni yo misma me creía las cosas que decía y repetía en mi mente, y cuando podía en voz alta, esto que fue un simple recurso más al que apostaba que no funcionaría, poco a poco me fue quitando el peso de esa losa de concreto del pecho, me ayudó a recobrar la autoestima y autoconfianza, y se convirtió en un bello hábito para mí. Los decretos y las afirmaciones, son como un mantra, protegen a la mente que se la pasa siempre vagando, pues es ociosa por naturaleza. Lo más importante es que me di cuenta de que yo misma podía ser responsable de m...